
Los últimos modelos de relojes inteligentes de Apple, el Apple Watch Series 9 y el Apple Watch Ultra 2, se han visto envueltos en una polémica legal que podría impedir su comercialización en Estados Unidos. Una empresa de tecnología médica, llamada Masimo, ha denunciado a la marca de la manzana por violar sus patentes relacionadas con la función de medición del oxígeno en sangre, una de las novedades más destacadas de estos dispositivos.
Según Masimo, Apple habría utilizado información confidencial que obtuvo de sus empleados, que fueron contratados por la compañía de Cupertino, para desarrollar su propia tecnología de oximetría de pulso, que permite estimar el nivel de oxígeno en la sangre mediante un sensor óptico. Esta función es muy útil para detectar posibles problemas respiratorios o cardíacos, así como para monitorizar el estado de salud de los usuarios.
Masimo acusa a Apple de infringir diez de sus patentes y de causarle un grave perjuicio económico y de reputación, al ofrecer un producto que compite directamente con el suyo y que además tiene una menor precisión y fiabilidad. La empresa solicita al tribunal que prohíba la venta de los Apple Watch Series 9 y Ultra 2 en el mercado estadounidense, así como una compensación por daños y perjuicios.
Apple, por su parte, niega las acusaciones y defiende la originalidad y la calidad de su tecnología. La firma asegura que ha trabajado durante años para incorporar la función de medición del oxígeno en sangre a sus relojes inteligentes, y que ha seguido los estándares científicos y regulatorios más exigentes. Además, afirma que su producto no pretende sustituir a los dispositivos médicos profesionales, sino que ofrece una información orientativa y complementaria para el bienestar de los usuarios.
El caso está siendo investigado por la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, que tendrá que determinar si Apple ha violado o no las patentes de Masimo y si procede aplicar alguna medida cautelar. Mientras tanto, los Apple Watch Series 9 y Ultra 2 siguen a la venta en el país, aunque con una advertencia de que la función de medición del oxígeno en sangre no está destinada a fines médicos ni a diagnosticar o tratar ninguna enfermedad.
Saludos Jose Manuel García



Deja un comentario