
Apple ha recibido duras críticas por el retraso en el lanzamiento de las mejoras prometidas para Siri, especialmente en cuanto a personalización e integración profunda con aplicaciones. Aunque esta actualización fue anunciada con publicidad destacada, Robby Walker, líder del equipo Siri, reconoció internamente que aún no cumplen con los estándares para su lanzamiento.

Robby Walker es líder en Apple Siri y emprendedor tecnológico. Fundó Zenter, adquirido por Google, y Cue, un asistente digital con IA. Comenzó la universidad a los 9 años y obtuvo su doctorado a los 22.
Esto plantea un debate importante: ¿Es ético anunciar tecnologías en desarrollo para adelantarse a la competencia, o esto afecta negativamente la confianza del consumidor? Actualmente, la precisión de Siri está entre el 60% y el 80%, insuficiente para Apple.
A pesar de los desafíos, el equipo sigue avanzando, mostrando funciones avanzadas en entornos controlados. Pero, ¿hasta qué punto es aceptable prometer características que no están listas, arriesgando la decepción del usuario?

El caso recuerda al lanzamiento inicial de Apple Maps en 2012, que dañó temporalmente la reputación de Apple debido a su mal rendimiento.
Esto nos lleva a reflexionar sobre cómo las empresas tecnológicas deben equilibrar innovación y realismo. Además, ojo con esto: también deberíamos pensar si no somos nosotros mismos, como usuarios, quienes presionamos demasiado por tener siempre lo último, lo más rápido y novedoso, provocando que las empresas se vean casi obligadas a lanzar cosas medio hechas. Quizá debamos replantearnos un poco esa obsesión con la novedad inmediata, ¿no crees?

¿Qué postura crees que debería adoptar Apple ante estos retos? ¿Es mejor una promesa prudente o asumir riesgos para impulsar expectativas?


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