
Vale, todos lo sabemos: te gastas un “pastón” en un iPhone y lo primero que te dicen es “ponle un protector de pantalla”. Y tú piensas: ¿de verdad hace falta? Pues sí, hace falta.
Y claro, entras en Amazon o MediaMarkt y te encuentras con 200 tipos diferentes: vidrio templado, hidrogel, cerámico, mate, con privacidad, con anti-reflejos… ¡una locura! Así que vamos a lo práctico: qué tipos hay, qué vale la pena y qué es puro marketing.
El clásico: vidrio templado
El rey del mercado y con razón. Es un cristal endurecido que se lleva el golpe antes que la pantalla. Si se rompe, cambias el protector y sigues con tu iPhone intacto.
Ventajas:
• Protege de verdad
• El tacto es igual al del cristal original
• Instalarlo es sencillo con los kits actuales
Desventajas:
• Añade un pelín de grosor
• Algunos modelos no cubren bien los bordes curvos
Si usas el móvil en exteriores, trabajas mucho fuera, o simplemente no quieres sustos: vidrio templado sin dudar.


Los finos: PET y TPU
Aquí entramos en el mundo del plástico. Son más delgados, flexibles y casi ni se notan.
- PET: muy fino, económico y suave, pero apenas protege de caídas
- TPU: algo más elástico, puede absorber pequeños golpes y se adapta mejor a pantallas curvas
Ventajas:
• Baratos
• Apenas cambian la estética del iPhone
• Algunos se auto-reparan ante pequeños arañazos
Desventajas:
• No esperes milagros ante un golpe fuerte
• Instalarlo sin burbujas puede ser un arte
Perfectos si eres cuidadoso y odias ver el más mínimo borde levantado.


Los especiales: mate, privacidad y compañía
Aquí es donde las marcas se ponen creativas. Hay protectores que hacen cosas curiosas:
- Mate o anti-reflejo: menos brillos, ideal si trabajas al sol o te molestan los reflejos
- Privacidad: oscurece la pantalla desde los laterales; nadie a tu lado verá tus chats o correos
- Hidrogel: un film flexible que se adapta bien a cualquier pantalla y puede curar micro-rayas
Ventajas: más opciones según tu estilo
Desventajas: algunos pierden claridad o tacto, y la instalación requiere paciencia
Si usas el iPhone en exteriores o lugares públicos, el de privacidad es tu amigo.
Cuál elegir (sin complicarte la vida)
Mi consejo directo:
- Si te importa la protección real, elige vidrio templado
- Si priorizas estética y ligereza, TPU o hidrogel
- Si trabajas al sol o en exteriores, mate
- Si te preocupa la privacidad, mate o antireflejo
En resumen: piensa dónde usas tu iPhone, cuánto lo expones y cuánto te dolería verlo con un rayajo. Luego elige el protector acorde, sin comerte la cabeza con mil tecnicismos.
Recomendaciones que no fallan
| Modelo | Tipo | Precio aprox. | Lo mejor |
|---|---|---|---|
| Spigen Glas.tR EZ Fit | Vidrio templado | 20,99 € | Instalación fácil y tacto premium |
| Belkin ScreenForce UltraGlass 2 | Vidrio premium | 24,99 € | Alta resistencia y claridad |
| ESR 9H+ (Pack 3) | Vidrio templado | 18,99 € | Pack económico y fiable |
| OtterBox Privacy Glass | Vidrio + privacidad | 24,50 € | Privacidad lateral y buena resistencia |
| Ceramic Matte Privacy | Cerámico mate | 6,80 € | Ideal para exteriores y oficinas |
| Cellularline TempGlass | Vidrio templado | 14,99 € | Buena relación calidad-precio |
Todos estos los encuentras fácilmente en Amazon, MediaMarkt o incluso en la Apple Store (Belkin es marca habitual allí).
Conclusión: menos paranoia, más sentido común
No hay protector mágico. Ninguno te salvará de una caída de tres metros al suelo de piedra. Pero un buen vidrio templado es barato, eficaz y te evita disgustos.
Y sobre todo: instálalo bien o que te lo pongan en tienda. Porque si entra una mota de polvo, da igual que sea el mejor del mundo: lo vas a ver cada vez que enciendas la pantalla.
Compra un buen protector, colócalo bien y olvídate del tema. Tu iPhone lo agradecerá y tu bolsillo también.


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