
La verdad es que pocas noticias mueven tanto el árbol de los rumores como esta: Apple estaría valorando que Intel fabrique algunos de los próximos chips del iPhone. Sí, Intel, la misma con la que Apple rompió simbólicamente cuando migró toda la gama Mac a Apple Silicon. El mundo da vueltas curiosas, y esta es una de ellas.
El informe llega desde GF Securities y varias fuentes del sector, y plantea un escenario que, sinceramente, hasta hace nada hubiera parecido ciencia ficción. Pero cuando miras con calma cómo se está moviendo la industria, tiene más sentido del que parece.
Un rumor que suena fuerte: Intel fabricando chips para Apple
La información apunta a que Intel podría producir parte de los chips de los iPhone base a partir de 2028, posiblemente con su proceso Intel 14A, un nodo que promete competir de tú a tú con las tecnologías punteras de TSMC.
No hablamos de que Apple abandone su estrategia habitual: los chips seguirían diseñados 100% por Cupertino, como siempre. Pero la fabricación —esa parte invisible y carísima— podría repartirse entre varios proveedores para ganar margen y flexibilidad. En otras palabras: Apple quiere tener más manos en la mesa.
Las filtraciones señalan además que estos movimientos encajarían con una hoja de ruta que afectaría a los futuros A22, chips destinados a modelos como el hipotético iPhone 20, iPhone 20e o cualquier variante de entrada que Apple lance para esa fecha.


¿Por qué Apple consideraría algo así ahora?
Hay tres razones que pesan más que el marketing:
1. Diversificación de proveedores.
Depender en exceso de TSMC ha sido rentable, pero también arriesgado. Apple quiere repartir la carga y minimizar vulnerabilidades geopolíticas y de capacidad.
2. Costes y escalabilidad.
Fabricar chips punteros es cada vez más caro. Externalizar ciertos modelos —sobre todo los que no necesitan la máxima potencia— ayuda a optimizar márgenes.
3. Competencia feroz en la gama media.
Si el iPhone base quiere seguir siendo competitivo en precio, Apple necesita nuevos equilibrios en la cadena de producción.
Y sí, también hay un componente estratégico: si Intel recupera músculo gracias a Apple, ambos ganan. Y Apple se asegura un proveedor alternativo para cuando las aguas del mercado se pongan más turbulentas.



¿Qué cambia realmente para el usuario?
A corto plazo, muy poco. A medio… bastante.
– El rendimiento no debería variar.
Apple controla el diseño, así que la experiencia iOS seguirá siendo la misma. El “toque Apple” no se delega.
– Podríamos ver precios más contenidos.
Si Apple reduce costes de fabricación, la gama base podría respirar un poco. No esperes milagros, pero sí más estabilidad.
– Mayor resiliencia del ecosistema.
Repartir la fabricación evita cuellos de botella como los de 2020–2022.
– Para los desarrolladores, cero cambios.
Las apps seguirán funcionando igual; la arquitectura del chip no se toca.
Eso sí, el movimiento envía un mensaje claro: Apple quiere margen de maniobra. Mucho margen.


Un giro curioso en la historia Apple–Intel
Es imposible no verlo con algo de ironía. Hace apenas unos años, Apple presentaba los chips M1 como “la liberación” de Intel. Ahora, Intel vuelve a tener un papel importante… pero no el de antes: ya no dicta el ritmo de Apple, sino que entra como socio industrial, casi como un proveedor más.
Para Intel, es aire fresco. Para Apple, una jugada de ajedrez para los próximos diez años. Para nosotros, un recordatorio de que en tecnología nunca puedes dar nada por definitivo.

Mi lectura personal
No voy a mentir: me sorprende, pero me cuadra. Apple necesita seguir creciendo sin disparar costes, y la gama base del iPhone es una pieza clave. Externalizar parte de la producción no afecta a la experiencia del usuario y da margen para maniobrar.
La clave está en que Apple solo delegaría fabricación, no control. Y esa diferencia es enorme. Mientras el diseño siga en Cupertino, la identidad de los chips será la misma.
Aun así, queda la pregunta interesante: ¿veremos un iPhone que “corre” sobre un chip fabricado por Intel? Todo apunta a que sí… y que no será tan dramático como suena.
Y tú, cómo lo ves?
¿Te preocupa que parte del corazón del iPhone esté fabricado por Intel, o te parece una jugada lógica para que Apple mantenga el ritmo? Te leo en comentarios.
FAQ
¿Afectará esto al rendimiento del iPhone?
No debería. Apple diseña los chips; Intel solo los fabricaría siguiendo sus especificaciones.
¿Significa que Apple abandona a TSMC?
Para nada. Se trata de diversificar, no de sustituir.
¿Podrían bajar los precios?
No es seguro, pero sí podría ayudar a que la gama base sea más competitiva sin sacrificar márgenes.
¿Qué modelos recibirían estos chips?
Según los informes, los iPhone de gama base a partir de 2028, incluyendo posibles “iPhone 20” o “20e”.


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