
Hay decisiones de Apple que parecen técnicas y que, si las miras con calma, son en realidad una confesión. La de esta semana es una de esas. Según Bloomberg, y confirmado ya por varios medios, Apple va a saltarse el M6 Pro y el M6 Max. Sin más. Lanzará un M6 a secas para los Mac de entrada y, en vez de completar la familia como lleva haciendo desde 2020, saltará directamente al M7. Es la primera vez desde que existe Apple Silicon que la compañía rompe ese ritmo tan suyo de chip base, luego Pro, luego Max, luego Ultra, con el que nos habíamos acostumbrado a planificar hasta las renovaciones de curro.
Vamos con los datos, que los hay y son buenos. El M6 llegará este mismo año en un MacBook Pro de entrada, con ancho de banda de memoria de hasta 200 GB/s (el M5 se queda en 153), una GPU rediseñada de hasta 12 núcleos frente a los 10 actuales, un Neural Engine mejorado y mejoras en codificación de vídeo. Sobre el papel, un salto decente. El problema no está en el M6, está en lo que no va a haber: ni M6 Pro ni M6 Max. Esos chips, los que mueven el MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas y el Mac Studio, se posponen directamente al M7, que según los rumores llegaría a lo largo de 2027.
Y aquí es donde la cosa se pone interesante, porque justo ahora Apple prepara su primer Mac con pantalla táctil, apodado por ahora MacBook Ultra. Se suponía que iba a estrenar el M6 Pro o el M6 Max. Pues no: montará M5 Pro y M5 Max, los mismos chips que ya lleva el MacBook Pro actual. O sea, el dispositivo más nuevo y llamativo de la gama Mac en años —OLED, Dynamic Island, la primera vez que Apple cede en lo del táctil después de negarlo durante una década— va a debutar con silicio que ya no es el más reciente. Eso, para una marca que ha construido buena parte de su discurso premium en «lo último es lo mejor», es un desajuste raro. Y sospecho que no es casualidad.
Porque si unes los puntos, la historia cuadra: memoria más cara por la escasez global de chips (Apple está pidiendo permiso a EE.UU. para importar RAM china, que no es un dato menor), fábricas de TSMC saturadas peleándose Nvidia, Qualcomm, AMD y Apple por la misma capacidad de producción de última generación, y una carrera de la IA en el dispositivo que obliga a todo el mundo a acelerar. Mi lectura, y ojo que es solo eso, una lectura, es que Apple ha decidido concentrar su mejor silicio disponible en el M6 base y saltar directo a un M7 pensado desde cero para IA en local, en vez de sacar un M6 Pro y M6 Max que en seis meses quedarían anticuados frente a la competencia. Tiene sentido industrial. Lo que no tiene tanto sentido es venderle a alguien un Mac ultrapremium con chips que ya conocemos de memoria.
Y esto es lo que de verdad me hace ruido: Apple lleva años presumiendo de una cadencia predecible que el usuario podía usar para planificar compras. Comprabas sabiendo más o menos cuándo tocaba el siguiente salto real. Ese pacto no escrito se acaba de romper, y no lo digo como catástrofe —el M5 sigue dando sobrado a la inmensa mayoría de usuarios profesionales, y en rendimiento por vatio Apple sigue por delante de cualquier portátil con Windows—, lo digo porque compromete el relato. Si compras un Mac de gama alta este año o el que viene, ya no tienes la certeza de que estás comprando lo más nuevo de Apple; puede que estés comprando un Mac Studio con chip de la generación pasada disfrazado de lanzamiento estelar. Y esa incertidumbre, viniendo de una empresa que basa buena parte de su precio en la sensación de estar siempre en la vanguardia, es la parte que a mí, sinceramente, me deja más inquieto que ilusionado.
Dicho todo esto, insisto en que estamos hablando de rumores de Bloomberg, no de nada confirmado por Apple. La compañía podría cambiar de idea, adelantar el M7 Pro, o sorprendernos con algo que hoy no está sobre la mesa. Pero si el patrón se confirma tal cual se está contando, creo que vamos a acabar recordando este año como el momento en que Apple decidió que la carrera de la IA importaba más que mantener su propio ritmo de chips. Y eso, lo mires como lo mires, dice mucho de hacia dónde va la compañía.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente que Apple se salte el M6 Pro y el M6 Max?
Que tras el M6 base, previsto para este año, Apple no lanzará versiones Pro ni Max de ese mismo chip. En su lugar, pasará directamente a la familia M7, cuyas variantes Pro y Max llegarían en 2027.
¿Qué chip llevará el primer MacBook con pantalla táctil?
Según los rumores, el MacBook Ultra (nombre no confirmado) usará los chips M5 Pro y M5 Max ya existentes en el MacBook Pro actual, no un M6 Pro o M6 Max como se esperaba inicialmente.
¿Por qué habría tomado Apple esta decisión?
No hay confirmación oficial, pero apunta a una combinación de saturación en las fábricas de TSMC, subida de precios de la memoria y una apuesta por adelantar el M7, diseñado específicamente para IA en el dispositivo.
¿Debería esperar al M7 antes de comprar un Mac de gama alta?
Depende del uso. El M5 Pro y M5 Max siguen siendo chips muy potentes para la mayoría de tareas profesionales. Si necesitas un Mac ahora, esperar más de un año por el M7 Pro puede no compensar.
¿Es esto algo confirmado por Apple?
No. Toda la información procede de un informe de Bloomberg firmado por Mark Gurman, con eco posterior en varios medios. Los planes de chips pueden cambiar antes de cualquier anuncio oficial.
¿Tú esperarías al M7 Pro con tal de tener el chip más reciente, o prefieres un Mac potente ahora aunque no sea «lo último» de Apple?

