
El otro día me saltó un recordatorio que ni me acordaba de haber puesto: «Keynote». Lo miré, até cabos y caí en que el evento de Apple es este miércoles, a la vuelta de la esquina. Y lo que me removió no fue la fecha en sí, sino mi propia cara al leerlo: un «ah, anda, es verdad» flojito, de esos que sueltas mientras sigues a lo tuyo. Hace unos años yo tenía ese día apuntado en rojo desde agosto. Así que me quedé dándole vueltas a una pregunta un poco tonta: ¿en qué momento dejé de contar las horas para una keynote de Apple?
El que se ponía la alarma para no perderse el directo
Porque haberlas, las conté. Me acuerdo perfectamente de las tardes de septiembre pegado a la pantalla a las siete, con el grupo de amigos echando humo a cada «one more thing». No sabíamos casi nada de lo que iba a salir, y esa parte —la de no saber— era justo la que lo hacía divertido. Cada cámara nueva era una sorpresa, cada precio un pequeño susto compartido, cada función un motivo para discutir en el chat hasta las tantas. La keynote no era un anuncio, era un plan. Casi un partido.


Qué se rompió por el camino (y sí, los rumores tienen la culpa)
Lo que pasa es que hoy llego al miércoles sabiéndomelo casi todo. Antes de que Apple encienda las luces, ya me he leído el modelo, la pantalla, el chip e incluso he visto a alguien descifrando el lema del cartel como si fueran las tablas de la ley. Y ojo, que yo soy parte del pastel: me trago esas filtraciones con avidez, las comento, a veces hasta las escribo. No puedo hacerme el sorprendido. Ya lo planteaba por aquí un compañero cuando se preguntaba si las filtraciones nos están matando el hype, y cuanto más lo pienso, más razón le doy. Cuando ya conoces el final, la película se ve distinta. Sigue estando bien, pero se acabó lo de morderse las uñas.

Y aun así, la del miércoles tiene algo que las otras no tenían
Aquí viene el matiz, porque no todo es desencanto. Esta keynote sí trae una novedad de las de verdad, y no es de hardware: es la primera sin Tim Cook al frente. Cook dejó el cargo el 1 de septiembre y coge el testigo John Ternus, así que el miércoles veremos su estreno como cara visible de Apple. Y no sé vosotros, pero yo me he dado cuenta de que llevo prácticamente toda la «era Cook» con un iPhone en el bolsillo. Cerrar quince años así, de golpe, sí me parece motivo para sentarme a mirar. Luego está el rumor gordo, el del primer iPhone plegable, que ojo, es eso, un rumor hasta que lo veamos en pantalla. Si queréis el repaso completo de lo que se espera, ya lo desgranamos cuando se hizo oficial la fecha; yo aquí me quedo con lo otro, con la sensación rara de asistir a un relevo.

Mi pega, que Apple se la busca solita
Apple nos encanta, ya lo sabéis, pero no todo iba a ser bonito. Y mi pega de este año va justo por ahí: la propia Apple ha convertido la keynote en un anuncio larguísimo y clavado al milímetro, pregrabado, sin un solo tropiezo, con esa «sorpresa» final que de sorpresa tiene poco cuando media presentación se ha filtrado desde su propia cadena de montaje. A ratos parece que el evento ya no está pensado para emocionarnos, sino para colocarnos el vídeo perfecto antes de subir los precios un poco más. Y ojo, funciona: yo el miércoles voy a estar ahí igual. Pero me gustaba más cuando había margen para el fallo, para el directo, para el «uy». Lo pulido está muy bien, pero lo pulido en exceso también aburre un poco.
Así que no, no creo que se me haya muerto la ilusión. Más bien ha crecido y se ha vuelto tranquila: ya no me pongo la alarma, pero el jueves por la mañana me haré el café y veré el resumen con más calma que nervios. Y quizá esa sea la forma más honesta de seguir queriendo esto sin volverme fan de bufanda.
¿Y tú de cuáles eres? ¿De los que siguen la keynote en directo con el chat ardiendo, de los que la ven al día siguiente con calma, o ya directamente de leer el resumen y a otra cosa? Cuéntamelo, que me pica la curiosidad por saber si soy el único al que se le ha pasado el subidón con los años.


Preguntas frecuentes
¿Cuándo es la keynote de Apple de septiembre de 2026?
Es el miércoles 9 de septiembre de 2026. Empieza a las 10:00 de la mañana en California, que en la España peninsular son las 19:00. Se celebra en Apple Park, en Cupertino.
¿Dónde se puede ver?
En la web de Apple, en la app Apple TV y en el canal de YouTube de Apple. Suele ser pregrabada, así que si no puedes en directo, queda disponible para verla después cuando quieras.
¿Qué se espera que presente Apple?
Ojo, todo esto son rumores hasta que Apple lo confirme sobre el escenario. Suenan con fuerza el iPhone 18 Pro y el Pro Max, y el gran comodín sería el primer iPhone plegable, cuyo nombre aún no es oficial. También podrían aparecer nuevos Apple Watch y AirPods. El iPhone 18 «normal» y más asequible, en cambio, apunta a primavera de 2027.
¿Es verdad que es la primera keynote sin Tim Cook?
Sí. Tim Cook dejó de ser CEO de Apple el 1 de septiembre tras quince años en el cargo, y John Ternus toma el relevo. El evento del 9 será su primera gran keynote como máximo responsable de la compañía.
¿Merece la pena verla en directo o mejor el resumen?
Eso ya va en gustos. Si disfrutas del ambiente y del directo compartido, en vivo se vive distinto. Si prefieres ir al grano, con un buen resumen al día siguiente te enteras de lo importante en cinco minutos. Ninguna opción es peor, solo son maneras distintas de vivir lo mismo.

