
Os escribo un domingo más desde el sur, y esta vez con una compra recién hecha: ayer reservé el iPhone 18 Pro Max. Todavía no lo tengo en la mano —me llega el viernes 18—, pero la decisión ya está tomada y pagada, así que cuenta. Lo reservé nada más abrir Apple las reservas, a las dos de la tarde, con la web echando humo. Hasta aquí, poca novedad; llevo años renovando el móvil por estas fechas y ya casi es un ritual. Lo distinto de este año son dos decisiones que, para alguien tan de costumbres como yo, tienen su miga. La primera, que he colgado el negro de toda la vida y me he ido al burdeos. La segunda, que la subida de precio me ha obligado a recortar por el camino. Os lo cuento tal cual, sin postureo.
Del negro de siempre al burdeos
Quien me conoce lo sabe: yo, de móvil, siempre a lo seguro. Negro y a correr. Este año, sin embargo, la gama del iPhone 18 Pro llega en cuatro colores —azul glacial, plata, negro y burdeos— y, por primera vez en mucho tiempo, me ha entrado el gusanillo de cambiar. El naranja que tanto dio que hablar en el 17 Pro se ha quedado fuera, y en su sitio Apple ha metido ese burdeos que, por lo que se ve en las primeras fotos y vídeos, tiene toda la pinta de ser más elegante que llamativo. Nada de estridencias: un tono vino, sobrio, de los que envejecen bien.
Ayuda, además, un detalle de diseño que igual se os pasa: este año el cristal trasero va al mismo tono que el marco de aluminio, así que se acabó el contraste bicolor del modelo anterior. El resultado promete un teléfono más de una pieza, más serio. Y sí, ya sé que es «solo» un color y que la funda se lo come en dos días. Pero oye, después de tantos años de negro, me hace ilusión sacar algo distinto de la caja el viernes.
La subida de precio del iPhone 18 Pro Max, en primera persona
Vamos con lo que menos gracia hace. El iPhone 18 Pro Max arranca en 1.619 € en su versión de 256 GB. Según las cifras que se han publicado, Apple ha subido los modelos ProMax alrededor de ciento cincuenta euros respecto al año pasado, absorbiendo parte del sobrecoste para no espantar del todo al personal. Se agradece el gesto, pero que nadie se engañe: seguimos hablando de un teléfono que roza los mil setecientos euros de salida.
Y aquí va un apunte que conviene tener claro este otoño: en septiembre solo han llegado los Pro. El iPhone 18 «normal», el 18e y el Air 2 no aparecerán hasta la primavera de 2027. O sea, que si este año querías un iPhone nuevo y más contenido de precio, de momento te toca esperar o pasar por caja de los caros. De ese reparto en dos tiempos ya os habló Miguel en su día, y a mí me sigue diciendo bastante de por dónde van las prioridades.
En mi caso, la cuenta se torció en cuanto empecé a sumar. La base, 1.619 €. Pero al añadirle el AppleCare+ y algún extra, el ticket se me plantaba camino de los 2.000 €. Y ahí, os confieso, se me encendió una lucecita.

Por qué me he quedado sin AppleCare+ (y si me arrepentiré)
Que quede claro: el AppleCare+ no es ninguna tontería. Da tranquilidad, cubre roturas de pantalla y esos sustos que en un móvil de este precio salen carísimos de reparar. Pero también es dinero encima del dinero, y yo tenía una línea roja mental en los 2.000 € que no quería cruzar por un teléfono. Así que hice números y lo dejé fuera.
Mi plan B es el de siempre, pero a conciencia: funda decente desde el minuto uno, un buen protector y cuidarlo como se cuida algo que cuesta lo que cuesta. ¿Es un riesgo? Lo es. Si un mal día se me cae de boca y reviento la pantalla, me va a doler en el alma y en el bolsillo, y a lo mejor dentro de un año vuelvo por aquí a reconocer que me equivoqué. Pero es un riesgo calculado, y prefiero asumirlo yo antes que pagar de más «por si acaso». Cada uno que haga sus cuentas: aquí no hay respuesta única.

¿Y por qué no el plegable?
Lo sé, lo sé: la estrella del evento fue el iPhone Duo, el primer plegable de Apple, y en España se va a los 2.339 €. Un aparato precioso y con muchísimo que contar… pero de primera generación y en otra liga de precio. Yo ya os avisé de que a los plegables llegaba con el freno de mano echado, y ver la etiqueta no me lo ha soltado precisamente. Me quedo con el Pro, que sé exactamente lo que compro y lo que me va a durar. Al Duo lo miraré con calma, seguramente ya en su segunda versión.

En resumen
He reservado el iPhone 18 Pro de 256 GB en burdeos —me llega el día 18—, he roto mi norma de años tirando de negro y la subida de precio me ha obligado a renunciar al AppleCare+ para no cruzar la barrera de los 2.000 €. ¿Contento? Mucho. ¿Con un puntito de reproche a lo que cuesta hoy un teléfono «de los buenos»? También. Y creo que es sano llevar las dos cosas a la vez.
¿Y vosotros? ¿Seguís fieles al negro o este año os habéis atrevido con el burdeos? ¿Y con el AppleCare+, lo pagáis religiosamente o vais a pelo como yo? Os leo en los comentarios.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el iPhone 18 Pro Max en España?
Arranca en 1.619 € el modelo de 256 GB. El iPhone 18 Pro parte de 1.469 € en esa misma capacidad.
¿Qué colores tiene el iPhone 18 Pro Max?
Cuatro: azul glacial, plata, negro y burdeos. El naranja que estrenó el 17 Pro no ha seguido en la gama de este año.
¿Hay iPhone 18 «normal» este otoño?
No. En septiembre solo han llegado el Pro y el Pro Max; el iPhone 18, el 18e y el iPhone Air 2 se esperan para la primavera de 2027.
¿Merece la pena el AppleCare+?
Depende de ti. Da mucha tranquilidad ante roturas y averías, pero suma al precio final. Yo esta vez lo he dejado fuera por no pasar de los 2.000 €; es una decisión personal, no una recomendación.
¿En qué se diferencia del iPhone 17 Pro?
Por fuera, poco: mismo tamaño y línea continuista, con el cristal trasero ahora al tono del marco. Por dentro estrena el chip A20 Pro, apertura variable en la cámara, una Isla Dinámica más pequeña y algo más de batería.



